lunes, 28 de mayo de 2012

One Direction no es convencional :) Cierto!!! xDDD

Bailan bien. Tienen melodías pegajosas. Las cámaras de video y fotográficas los aman. Las fanáticas se vuelven locas por ellos. A primera vista, los chicos de One Direction parecen reunir todos los elementos usuales de las “boy bands”, ésas que cada cierto tiempo aparecen en la escena musical, brillan con intensidad y luego simplemente desaparecen. Pero este grupo de adolescentes británicos tiene algunas particularidades que los hacen diferentes a otros conceptos. 

El quinteto, conformado por Harry Styles, Liam Payne, Louis Tomlison, Niall Horan y Zayn Malik no es improvisado. Detrás de ellos hay una historia de esfuerzo, persistencia y un par de golpes de suerte.

Primero, no se preocupan por vender la imagen de la perfección juvenil. En las entrevistas que suelen dar para las cadenas de televisión y revistas especializadas, hacen gala de un lenguaje desparpajado, ideas bizarras y son conscientes de que se pueden divertir a costa de su fama. No es extraño verlos dando declaraciones extrañas y contar chistes subidos de tono.

Segundo, su placa debut, Up all night, está condimentada con temas románticos y coros fáciles de recordar y repetir, pero con un tono un poco más maduro y directo al que utilizaban otras agrupaciones. No se andan con rodeos cuando se trata de cantarle a la chica que aman. Esto no es extraño, pues a pesar de su imagen de “niños buenos”, los integrantes de la banda ya rondan las edades de los 17 a los 20 años.

Y tercero: Quien está detrás de la banda es Simon Cowell, afamado productor británico quien ya era famoso en la industria musical desde hace años, pero ganó notoriedad de cara a la opinión pública cuando ejerció como el juez sarcástico en el reality show American Idol.

Directo al cielo


La historia de One Direction arranca con un “fracaso”. En 2010, ellos participaron en la séptima temporada del reality show británico The X Factor, donde fueron eliminados antes de la ronda final. Pero cuando parecía que se irían a casa a comenzar desde cero, fueron llamados por el juez del programa, quien no era otro sino Simon Cowell, quien quedó encantado con su estilo, y sobre todo, vio un potencial comercial enorme en el quinteto británico, así que los firmó en su sello discográfico, Syco Records.Con la dirección adecuada, los contactos de Cowell y el carisma natural que ya habían demostrado antes, el grupo no tardó en conquistar Europa, e incluso se ganaron un Brit Award a Mejor Canción Británica, en la entrega de premios más prestigiados de la isla.

El usualmente complejo mercado estadounidense parecía ser el primer gran reto para el quinteto, pero apenas desembarcaron, su disco Up all night ya estaba en el número uno de Billboard 200, 176 mil copias se vendieron en la primera semana que estuvieron en la Unión Americana. Nada mal para un “grupo de desconocidos”. “¡Nosotros simplemente no podemos creer que somos número uno en Estados Unidos! Es más allá de un sueño hecho realidad”, expresó Harry al conocer la noticia.

Tras la conquista del público europeo y estadounidense, One Direction mira en nuevas direcciones. El viento está a su favor y en el itinerario de sus próximas “conquistas” se encuentra México. Primero se presentarían sólo el 5 de junio en el Auditorio Nacional, pero luego de que los boletos “volaran” de las taquillas, los productores decidieron abrir una fecha más, para el 6, que también se encuentra agotada. El fenómeno de esta banda apenas comienza.

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